sábado, 30 de junio de 2012

Y si.

    Puede que sea verdad, que cada persona tiene su media naranja. Pero y si la pierdes por cualquier cosa. Y si esa persona se enamora antes de otra. Y si, y si. Son dos palabras que a la gente le da miedo lo que pueda venir después pero lo dicen siempre. Dos palabras que después de ellas no pueden venir nada bueno.

La nada.

   Es un lugar atractivo para unos pero desagradable para otros. Es fácil ir a ese sitio, solo tienes que dejarte llevar, cerrar los ojos y desear estar allí. ¿Funciona? Si funciona, estás muerto si no es que tienes algo por lo que vivir. ¿Por qué luchas tú? La eterna pregunta ¿Verdad? ¿No sería interesante ver por qué lucha cada persona? ¿Cuales son sus sueños, miedos y ambiciones? Nadie lucha por una misma causa, otros la pueden compartir. Pero siempre, siempre hay variaciones.
Repito: ¿Por qué causa luchas tú? ¿Dejas que te lleva la nada? 

viernes, 29 de junio de 2012

Todos los días de mi vida.

Voy a morderte los labios a cada milésima de segundo. A clavarte mis pupilas como si fueran chinchetas. Te demostraré lo mucho que te quiero y lo que me importas. Mandaré a mis labios de excursión por tus orejas susurrando palabras sin sonido. Para el reloj. Me importa una mierda la hora que sea. Si es de día o de noche a nosotros no nos afecta. Lo único que importa somos tú y yo. Súbete conmigo a esa montaña rusa donde el ritmo marca los latidos de mi pecho. Donde tú y yo lo único que tenemos que hacer es dejarnos llevar. Donde voy a quererte hasta la última letra de tu nombre. Porque eso es que me apetece hacer hoy, y todos los días de mi vida.

martes, 26 de junio de 2012

Recuerdos encerrados en una simple caja de madera.


   Cinco de Abril. Carla se inclina de nuevo sobre una caja que contiene todo en lo que ella creía. 

Tan solo una palabra.

AMOR.

Algo que últimamente todo el mundo se tomaba a la ligera. Una lágrima cae en una foto. Carlo no parecía ella, tenía esa sonrisa de adolescente enamorada colmada por dos brillos en los ojos que ya no estaba. ¿Qué pasó? Que ahí estaba enamorada. 
Respira hondo con brusquedad mientras pasa las fotografías con fingida indiferencia, mientras las preguntas la embotaban.
¿A todo esto llegaban los besos, las promesas? ¿Miradas cómplices, gestos? ¿Dónde estaba ese gran amor prometido?

Ella lo sabía.

Se fue a la mierda, como todo.

Pasa de foto. Otro latigazo de dolor. Otra lágrima.
Demasiadas ya.
Alza la cabeza para mirar el reloj y vuelve a suspirar. Las doce, seis de Abril, el fatal día ha pasado. Aunque los recuerdos siguen ahí, en esa caja con aspecto de inocente que la hace sufrir día tras día, año tras año. 
Se siente estúpida por no haber sabido como retenerle. Pero no lo es, el estúpido siempre será él por todo lo que le hizo pasar.
Lo que pasa que ella eso no lo ve. Solo mira sus defectos.

Esperemos que algún día vea lo maravillosa que es y que las lágrimas por ese chico bien poco son merecidas



lunes, 25 de junio de 2012

Descenso al infierno.

   Dicen que caminar sobre cristales es fácil si sabes controlarte. Que puedes controlar muchas cosas solo con el poder de la mente. 
Bien, son cosas que dicen. Otra cosa son los hechos.
Pensaba que podía controlar todos y cada uno de mis movimientos cuando él venía a verme. Pensé en múltiples ocasiones que podría controlar mis ganas de besarle, abrazarle. Ganas de todo.

   Pero o yo soy muy tonta o el control con él es imposible. Porque cada vez que se acerca a mí sonriendo con esa sonrisa travisa prefiero morir en el infierno, saltarme las normas y vivir en pecado. Solo por él.
Hay otra cosa que dicen sobre el infierno. Y es que el séptimo círculo es frío. Por lo tanto, el infierno está congelado, no envuelto en llamar. Me da igual. Absolutamente igual. Sé que cumpliré mi penitencia al estar terriblemente enamorada de él. Es mi perdión, lo tengo más que asumido. Pero no por eso dejaré de lado mis consecuencias.
Tengo que aprender a vivir con ello.

   Descendiste desde el cielo para hacerme entrar hasta lo más hondo del infierno. No lo niego, así es la vida. Cuando menos te lo esperas te encuentras atrapado enfrente de lo que creías que era amor verdadero y que ahora no son más que simples recuerdos. Deberíamos aprender a no confiar plenamente en el amor. Es traicionero, malvado. Pero amor al fin y al cabo. Sin él no podríamos ser como somos. No seríamos nada.
Lo necesitammos aunque no lo parezca.

   Y como quiero hacer justicia a esta entrada, debido al título. Diré que para mí el infierno ya está aquí. Solo con no poder verle, mirarle, besarle y demás
En fin, enamoramientos de adolescentes, supongo. Lo que pasa que en muchos casos esa escusa muy pobre. En algunos casos
 

domingo, 24 de junio de 2012

Enamorarse, algo bueno que tiene la vida. O eso dicen.

  Vino. Alzó la mirada, la vio. Sonrió. Se acercó a ella. La abraza, la besa. Hacen el amor toda la noche. Cuando acaba se va, susurrando antes de salir esa frase fatal: "No te enamores de mí"
Es en ese momento cuando ella se da cuenta de que ya es tarde. De que está enamorada. Mucho.
La perdición tenía nombre y apellidos. El de él.

sábado, 23 de junio de 2012

Metáforas de la vida.

  "Es el momento", lo notaba en cada uno de los poros de la piel. La cazadora de cuero, pequeña ya de tantos años, le quedaba ajustada en la zona de la espalda. Pero le servía, todavía le servía. 
Fue en ese momento cuando la vio llegar. Su corazón se comportó de forma extraña. Nunca antes había pasado algo así. Notó un sabor amargo en la boca. Luego, lentamente, se dulcificó. El corazón, ese corazón que tanto había hecho palpitar a las muchachas de medio instituto, empezó a latir con fuerza. Ritmico. Constante. Y lo peor de todo. Enamorado.
Reconoce que fue ahí donde entendió inmediatamente la metáfora de las mariposas en el estómago. Pero aunque él no lo sabe. No sabe que esa chica, esa chica pequeña con los ojos verdes es su perdición.

jueves, 21 de junio de 2012

   Ahora es cuando comprendió la magnitud del asunto. Ella no era nada sin él, pero eso a él no le importaba. Solo buscaba polvos fáciles.


    Y es en ese momento, cuando sus miradas se cruzaron que supieron que lo suyo iba a ser más que una simple historia de amor.

miércoles, 20 de junio de 2012

Pensamientos un poco incoherentes.

   Y ahora es cuando me pongo a reflexionar debidamente todo lo que está pasando por este asqueroso mundo en el que me veo obligada a vivir.
Ahora es cuando me encuentro con esas sorpresas que llaman alegrías y penas. Dado que de esto se compone todo. Puedo llegar a comprender por qué la gente se comporta así de vez en cuando. Lo que no comprendo muchas veces es, quizás, mi comportamiento con la gente en general.
Se podría decir, que tengo miedo de ellos.

Y lo tengo.

   Tengo miedo de que me traicionen, estoy cansada de eso. Siempre que hablo con alguien sobre la vida en general espero una preciosa puñalada trapera por su parte. Cada vez que les veo preguntándome que qué tal estoy, pienso que es para cotillear sobre mi vida. Sé que no debería de sentirme tan "importante" pero hay cosas que dan mucho coraje, y ser el centro de atención para algo malo, lo es.
Así que cuando me preguntan, respondo con evasivas.

   Y aunque sé muchas cosas hay una que no. Y es que ni yo misma me conozco, no me comprendo, en algunas ocasiones sí, pero en otras no, es como una espina clavada. Quizá por eso desconfíe tanto de la gente, porque ni yo misma sé de lo que puedo llegar a ser capaz cada vez que me enfrento a una nueva situación.

Solo me queda intentar comprenderme cada día un poco más y así, quizás, no desconfiar tanto como hago. Para eso tengo que cerrar los ojos, soplar y ver como las pelusas del diente de león que tengo en mi mano salen volando. Señal de algo que empieza, pero que no llegará hasta que toque.


martes, 19 de junio de 2012

Dulce niña de papá.

   Duerme, no pienses en las cosas malas que tiene la vida. No a la hora de dormir. No para una niña tan pequeña.
El mundo de los sueños es propio, nadie puede entrar. Allí te refugias, puedes sonreír sin tener que forzarlo. Tu risa lo impregna todo; dulce, risueña. Una sonrisa capaz de hacer florecer los agrestes campos después de un seco invierno.

   No hay monstruos, ni peligros. Así que bailas por allí al son de las mariposas, con su dulce vuelo. Vuelves a reír y tu risa hace brillar de nuevo los campos. El viento hace acto de presencia, añade cierta nota disonante, pero es melodiosa y agradable, todo a la vez.

   Un sueño feliz, divertido, inocente.
   
    Pero un sueño, al fin y al cabo.

    Lo peor es verla despertar de ese mundo sin peligros y cerla afrontar con decisión el mundo real. No poder protegerla de todos los peligros, consolarla cuando la pasa algo malo. Duele ver xomo una niña pequeña es culpa de eso, de ver lo mal que está la vida. Que tenga que sufrir por los problemas de las personas mayores, que salen impunes.


 


   Pero es lo que toca.

lunes, 18 de junio de 2012

Yo soy de ese tipo de chica.

   Sí, lo reconozco ¿Para qué negarlo?
  Soy del tipo de chica que se amarga con sus problemas, pero que prefiere morir a ver como la gente que quiere sufre. Se traga sus problemas y los llora en la cama, a altas horas de la noche, sin la menor compañía. Sola, siempre sola.
También del tipo de chica que tiene miedo a las tormentas y se pasa toda la noche abrazada a un osito de peluche hasta que los truenos y las malas experiencias acaban. No lucha, no gana, no pierde.



Solo mira indiferente el vacío.

  Tiene aptitud pasota, pero en el fondo le importa demasiado lo que la gente piense de ella.
La que te niega un beso, pero que si insistes te da no solo uno, millones
La chica eternamente enamorada de la lectura, al igual que de tu sonrisa.
El eterno tipo de chica que solo mira sus defectos, pero que no es capaz de cambiarlos. 
Esa chica que intenta luchar por los derechos de los demás siempre que puede, que se agobia con los exámenes, que teme a las arañas, la sangre y todo tipo de cosas sangrientas. Aunque luego es capaz de verse millones de películas de miedo y salir tan ancha.

  Y sobre todo... soy del tipo de chica que sigue creyendo en la magia y espera su carta de Hogwarts.
                                                        

                                              Soy de ese tipo de chica.

domingo, 17 de junio de 2012

Tengo ganas de ti.

Qué difícil es olvidar las cosas bonitas.

En algunas ocasiones, los demás no existen. Y ésta es una de esas ocasiones.

No hay nunca un porqué para un recuerdo; llega de repente así, sin pedir permiso. Y nunca sabes cuando se marchará. Lo único que sabes es que lamentablemente volverá.

Entre ruinas del pasado y el placer del presente.

Cuando pierdes el tiempo al teléfono, cuando los minutos pasan sin que te des cuenta, cuando las palabras no tienen sentido, cuando piensas que si alguien te escuchara creería que estás loco, cuando ninguno de los dos tiene ganas de colgar, cuando después de que ella ha colgado compruebas que lo haya hecho de verdad, entonces estás perdido. O mejor dicho, estás enamorado, lo que, en realidad, es un poco lo mismo...

Y en un instante recuerdo todo lo que no he podido decirte, todo lo que hubiera querido que supieras, la belleza de mi amor. Eso es lo que hubiera querido demostrarte.

Solo con el destino de mi pasado.

Y la miro. Pero no la encuentro.

Entonces voy a buscar esa película en blanco y negro que ha durado dos años. Toda una vida. Esas noches pasadas en el sofá. Lejos. Sin conseguir darme una explicación. Arañándome las mejillas, pidiendo ayuda a las estrellas. Fuera, en el balcón, fumando un cigarrillo. Siguiendo después ese humo hacia el cielo, arriba, más arriba, más aún... Allí, donde precisamente habíamos estado nosotros. Cuántas veces he nadado en ese mar nocturno, me he perdido en ese cielo azul, llevado por los efluvios del alcohol, por la esperanza de encontrarla otra vez. Arriba y abajo, sin tregua. Por Hydra, Perseo, Andrómeda... Y abajo, hasta llegar a Casiopea. La primera estrella a la derecha y después todo recto, hasta la mañana. Y otras muchas. Y a todas les preguntaba: <<¿La habéis visto? Por favor... He perdido mi estrella. Mi isla, que no existe. ¿Dónde estará ahora? ¿Qué estará haciendo? ¿Con quién?>>. Y a mi alrededor, ese silencio de esas estrellas entrometidas. El ruído molesto de mis lágrimas agotadas. Y yo, estúpido, buscando y esperando encontrar una respuesta. Dadme un porqué, un simple porqué, cualquier porqué. Pero qué idiota. Ya se sabe. 


Cuando un amor se acaba se puede encontrar todo, excepto un porqué. 


En algunos casos, es mejor no haber visto nada.

Cuando los sueños no llegan, los llamo.



  Un barco donde navegar. Quiero eso. Poder navegar sin fin, sin descando, sin preocupaciones. Donde la única regla es no caerse por la borda. Donde la única diversión consiste en saber si de verdad habrá un enorme catarata y sea allí donde el mundo finalice, como se dice en tantas leyendas de esas.
Y caer... caer infinitamente, eso también tiene que estar interesentante. 
Notar ese eterno cosquilleo en el estómago, como cuando estás enamorado, pero mejor todavía.  
  Si no hay esa catarata tan fantástica, me conformo solo con navegar y sentir el viento y el olor a salitre del mar. Las noches cálidad con el suave sonido del motor de fondo.
Olvidarse de todo simplemente intentar ser otra persona, a la que los problemas resbalan como el aceite. 
No poner nunca delante a las personas desconocidas que no demuestran nada, solo a las personas conocidas que lo demuestran día tras día.
Quizá no lo pueda conseguir, pero yo tengo esa esperanza, la de poder seguir mi camino al fin.
Pero, no es seguro, solo sé que debo navegar, hasta el final, sin importar, todo lo que pase en este sinuoso camino.

Lo que tengo claro es que no quiero ser un barco anclado sobre un río tormentoso.

viernes, 15 de junio de 2012

Esa mirada que oculta mucho más de lo que quiere mostrar.

  
  Se esconde con una sonrisa tímida cada vez que le ve pasar. No puede negar la atracción que siente por él, pero tampoco puede afirmarla. Es un poco complicado. Intenta olvidarse pero no puede, sabe que hasta que no lo consiga no puede parar. 
Es tímida y adorable, todo a la vez, nada más verla quieres protegerla. Sus ojos verdes tienen algo oculto, un secreto, además, son tristes, no sonrien
Misterios del pasado, quizá.

   Con esas manos oculta sus lágrimas todas las noche, entre esas sábanas llora desconsolada por todo lo que tiene que aguantar de su padrastro. Todo tipo de vegaciones a las que una niña no debe de estar sometida. Por culpa de eso suspende cada vez que hay un examen y al suspender la riñen. Y vuelta a empezar.
Sueña con espacar, pero sabe que está atrapada que no tiene escapatoria posible, a menos que quiera morir.

  Lo que ella no sabía es que sí había una solución, solo que estaba tan asustada que no sabía ni por dónde empezar a pensar.


 Esas lágrimas a escondidas deberías de estar prohibidas. Nadie tiene derecho a sufrir así.

martes, 12 de junio de 2012

Hoy vas a descubrir cosas que nunca creíste encontrar. Descubrirás sueños increíbles dónde puedes ser feliz con pequeñas cosas. No te importará lo que pase en otro lugar.
Hoy vas a descubrir... Que la vida es tuya, y solo tuya.

lunes, 11 de junio de 2012

Me escondo cual gato asustado una noche de tormenta.

   Porque cada vez que miro por encima de mi hombro él está ahí mirándome fijamente, algo que me saca de quicio. No me gusta, eso lo puedo afirmar, pero sí es cierto que noto una cierta afinidad cuando me mira, como... como si ya nos conociésemos de toda la vida, para más inri tiene los ojos verdes, algo que a mí me vuelve loca, es un creído, lo sé, pero buf, no soporto ir a clase y chocarme con él a la de nada.
Hay momentos en los que la irritación puede conmigo y le contesto superborde. Normal, porque de 23 alumnos que somos, siempre nos toca juntos en los trabajos hechos a sorteo. Cuando vamos con la nativa, siempre me toca hacer con él la conversación. ¿No hay un día en el que no?

   Supongo que lo que me enerva también son sus chistes sin sentido, o su brillo en los ojos cuando me cabreo con él.
Es que no entiendo nada, hace unas semanas habría dado lo que fuera por matarlo, ahora ya... me lo llegaría a pensar y mucho, por miedo a cometer un error. Ése error fue dejar la máscara en casa el día menos pensado, sonreír cuando hizo un chiste y bufar cuando soltó una pulla. Ése día mostré que no soy la tía borde a la que la suda todo, creo que mostré cuan desesperada estaba por dejar de ser la marginada de clase.
Fue un mal día, estoy segura.

    Es un poco patético eso de ir con un libro y esconderse tras él para que no te vea. Ignorarle cuando paso por el recreo y levanta la mirada para mirarme, ir a mi bola todo los días y que cuando me pida algo se lo dé sin la menor muestra de afecto o yo qué sé. Es que los nervios me superan demasiado. No lo entiendo, no lo quiero entender más bien.
Ahora mismo escribiendo esto no dejo de pensar en los días de clase que me quedan, al año que viene no me tocará con él y, en cierto modo, por mí mejor. Así no me tengo que preocupar de cosas que no son.
    Tengo una rallada increíble y no soy la única por lo que leo en los bloggs, es simplemente, que por todo lo que me está pasando en estos meses, estoy más que cansada de movidas y malos rollos.

    Sólo quiero poder sonreír un día, no tener que aguantarme las lágrimas hasta que me muera de aburrimiento o algo peor. Sólo quiero poder sonreír de verdad, no esa sonrisa falsa que llevo desde hace un mes y pico porque las movidas no se acaban. Sólo quiero aprobarlas todas, que mi esfuerzo sirva de algo. Sólo quiero...
Quiero demasiadas cosas imposibles, pero por lo menos que una se me cumpla.


Quiero dejar de ser la niña asustada que se esconde entre las sábanas de su cama cuando oye que hay tormenta. Quiero levantarme y cazarla, para así demostrar que puedo y que podré con éso y más.

domingo, 10 de junio de 2012

Maldita ebriedad.


Noto como la cabeza me explota y el ritmo del corazón aumenta con cada trago que doy. No paro porque me siento viva, feliz, con ganas de fiesta y más bebidas. Sentir como el alcoho no se acaba nunca, que corre por tus venas de una forma insana, mola la sensanción de que parece que estás viva para siempre, sin nada para sobrevivir, solo el alcoho. No hay nada más.

    Es un continuo círculo vicioso, del cual para salir tienes que sacar fuerzas hasta de las piedras. Pero no quiero, de momento, ayuda, porque solo estoy poniendo ejemplos de como te sientes cada vez que ese amigo llamado alcohol te ayuda a olvidar todas tus penas.
Ayer lo necesitaba tanto que me hubiera bebido todo lo que mi cuerpo hubiera podido aguantar. Porque las maltidas rayas me sacan de mi quicio, casi no puedo respirar sin que ya me estén diciendo que vaya con cuidado ante todo lo que me pueda pasar.

   Lo harán por mi bien, pero ahora mismo no estoy para esas cosas, me exigen demasiado y noto como esto en cualquiero momento va a explotar, poco a poco va soltando avisos, pero no los hacen caso. En fin, sé que no debería haberlo hecho, como consecuencia tengo esta enorme resaca, pero me ayudó a olvidar que es lo que quería. Por lo menos me escuchó, que es lo que necesitaba, por lo menos... Siempre suele estar ahí, siempre y cuando tenga dinero antes. Es un poco rollo tenerle que comprar, pero sé que se vende bien, y si lo hace, será por algo.

sábado, 9 de junio de 2012

Cosas de tontainas.



   Hay quien dice que quien tiene un amigo tiene un tesoro. Pero yo he ganado mucho más que eso gracias a ella . Casi siempre está a mi lado, no puedo afirmar que lo estará siempre, porque quizá el día menos pensado dejemos de querernos como nos queremos ahora. Solo espero que ese día no llegue por lo menos hasta que me muera, no soportaría tener que perderla, no podría. El apoyo que necesito me lo da ella cuando puede quizá hasta más. Siempre que puede me saca una sonrisa conoces mis amores secretos y me ayuda a conseguirlos, aunque sea un tiempo perdido. En fin, que son muchas cosas en solo un año y medio que llevo con ella, pero que serán más y más y más.
Aunque no comparte el amor que siento por los libros, por lo menos lo comprende y pocas personas lo hacen, simplemente me consideran una chica demasiado friki para eso, ella no es así, ella lo comprende y si es necesario me compra un libro para que me calle, aunque yo luego no dejaré de darle las gracias. Ahora mismo piensa que la oculto algo, es normal, pero no se lo pienso decir, que se joda, que aunque no le gusten las sorpresas, esta seguro que la encanta.

   Se cabreará seguro, pero ella también tiene secretos que no quiere que nadie descubran además, dentro de poco quizá se le descubra el pastel, así que mi amorl que te jodas un rato que luego merecerá la pena.
Y que no se te olvide que aquí para todo lo posible y que si necesitas abrazos, besos y hasta una noche loca de sexo lésbico ahí estoy yo, como llevo haciéndolo un año y pico.
Te quiero.

viernes, 8 de junio de 2012

#10.




Cuando el hombre se mira mucho a sí mismo, llega a no saber cuál es su cara y cuál es su careta.

jueves, 7 de junio de 2012

#9.


-Te voy a ser sincera, te necesito más que al aire, la comida o incluso el agua para respirar.
+Yo también te necesito tanto o más para vivir.

Y vivieron felices para siempre.

~    
   Eso solo pasa en los cuentos, no en la vida real. Es aquí dónde se ven las diferencias de nuestro mundo normal y el ficticio, quizá por culpa de esas cosas todas esperamos a un precioso principe azul que nos abrace y proteja cada vez que estamos en apuros. En la vida real, eso no pasa, los chicos son todos iguales y simplemente buscan lo que buscan. Cuando te enamoras piensas que el chico que has elegido será diferente, que cumplirá todas las espectativas que te ha inculcado desde pequeña la televisión, estás más ciega de amor que ni si quiera eres capaz de ver sus defectos y no sé tú, pero eso es una gran equivocación. 
Ya cuando te deje irás cual alma en pena suplicándole perdón, querrás volver con él a todo costa, lo sé porque a mí me ha pasado no eres ni la primera ni la última, pedirás clemencia y cariño. Más tarde, llegará la rabia, hasta que por último llega la indiferencia y ése chico querrá volver, tú solo preocúpate de no caer en la tentación de quererlo de nuevo, porque sabes de lo que es capaz y no se merece para nada tus lágrimas.
Hay un dicho que dice "No dejes que un chico te gaste el rimel, solo el pintalabios" Bien, ellos nunca se gastan el dinero en clinex, solo en condones, haz tú lo mismo, gástatelo todo en pintalabios, deja el rimel para el que de verdad se lo merezca, que si sabe cuidarte y valorarte, no creo que lo necesites.

Buenas noches, princesa.

     Comprende que esas tres palabras me hacían derretirme en el precioso mundo de los sueños. Allí dónde según Dumbledore podías ser tú mismo sin necesidad de fingir alguien quien no eres para caer bien o simplemente, para no ser un marginado y tener por lo menos a una persona en tu vida que merezca la pena.
Y el que me abrazases toda la noche, como queriéndome proteger de algo inexistente. Ahora estoy tan sola por las noches...
   No dejaré ganar a las pesadillas y si tengo que llorar, lo hago. A lo que no estoy dispuesta es a bajar y pedirte que subas a mi cama de nuevo, que me abrazes, que me protejas todas las noches para así no tener que pensar en cosas que no debería pensar. Notar tus dedos sobre mi pelo mientras me dices que me duerma, que ya estás tú ahí para protegerme, como cada noche desde que nos conocimos y que yo me gire y te de un beso en el cuello para así poder dormirme tranquila.

   Vuelvo a decir que creo que no es mucho a lo que aspiro, simplemente aspiro a ser feliz a vivir mi vida. En ciertos aspectos me la suda quién la comparta conmigo, si
la compartes conmigo. ¿Comprendes quizá hasta el punto en el que te necesito?
La respuesta es NO. Un no que siempre está ahí, dispuesto a jodérmelo todo, si es más posible todavía.No hay nada peor que un no de alguien que te importa tanto que hasta duele. Y lo peor que básicamente de éso trata el amor, de decir muchos nos, y muy pocos , y esos son quizá la base del amor y aunque tú ahoran o quieras sé que querrás. Porque de si hay algo de lo que tengo que estar segura es que de 7 días de la semana, yo te quiero 8 y poca cosa podrá hacerlo cambiar.

 

miércoles, 6 de junio de 2012

Vamos a portarnos mal, a cometer delitos, vamos a comernos a caperucita con los tres cerditos.

      Esta noche mando yo, no voy a dejar que te escapes de mis ganas de besarte ni si quiera de las de hacerte el amor. No habrá reglas, solo una, que me cuando te despiertes te vayas y me dejes sola con mis cosas y la simple, no hay que enamorarse esta noche. Que solo se reduzca a una cosa. Sexo, sexo y más sexo

Debemos medir bien las palabras y las caricias, no sea que se nos vaya de las manos. Miradas que no tienen que significar nada más que una simple amistad... 
Me estiraré como una niña pequeña para alcanzar la manzana que me haga caer en la tentación, pero morderé con más ganas que nadie, porque quiero cometer todos los pecados antes de morir.



martes, 5 de junio de 2012

#6.


    A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.

  Mi vida se centra en millones de ellos. Y fue al conocerte cuando básicamente más quedé marcada, ¿te lo puedes creer? Nadie es capaz de imaginarse a la Raquel que está detrás de esas tonterías, seriedades y cegera provocada de tanto leer, enamorada. 
Porque si hay algo seguro en este mundo, es que lo mío no es obsesión, ni si quiera un simple "me gustas" es algo más. Doy gracias por darme cuenta antes de tiempo,antes de que puedas usar ese arma contra mí, algo que permitiría en grado sumo.

  Me da igual todo lo demás, solo quiero despertar, despertar cada mañana, mientras haces dibujos en mi espalda y que me digas las veces que haga falta lo sexy que voy hoy para caer rendida y hacerte el amor hasta el día siguiente.
En fin, tonterías de aquí la escritora.

lunes, 4 de junio de 2012

-¿No estás cansado de luchar?

+De lo que estoy cansado es de intentar aplastarte y que tú lo hagas mejor que yo.
-Es para demostrarte que todavía tienes que esforzarte más.
+¿Y qué pasará cuando te gane?
-Me tocará esformarme a mí hasta que te gane de nuevo.
+¿Todo los días así?
-De eso va la guerra, y, desgraciadamente, es todos los días, mientras que nosotros podemos parar cuando queramos.
+¿Y ellos no?
-No, porque el hombre es codicioso por naturaleza. Pueden parar, pero no quieren, solo ven el dinero y las mujeres. No importa nada más.

Llorar no sirve de mucho, él ya no te quiere.


Y si no lo sabe valorar, es su culpa, no te arrastres porque no se me lo merece. 
Pása de él a partir de ahora solo te tiene que preocupar vivir tu vida y ser feliz. Nada de hombres que te sujeten y de los que tengas que depender.

sábado, 2 de junio de 2012

Lentamente me va matando.

   Qué difícil es... Intentar parecer tranquila, cuando lo único que quieres es llorar. Fingir no darle importancia al asunto que tanto te duele. Creer que puedes distraer a la mente, aunque lo más simple te recuerpa lo sucedido. Engañarte a ti misma, tratando de pensar que aunque te mueres por dentro, ha sido lo mejor que te ha pasado. Ocultar tantas palabras, tantas lágrimas, tantos recuerdos, y vaciarlos sin poder evitarlo en el corazón. Causando que este colapse de dolor, hasta el extremo en que ya no sabes lo que quieres, ya no sabes ni que esperas. Simplemente comienzas a sentir un vacio intenso, que irónicamente solo esa persona que ha sido la causante de  tus lágrimas, es la única capaz de llenarte.


viernes, 1 de junio de 2012

#2.

   Ella tiene los ojos de la inocencia, la cara de un ángel, la personalidad de una soñadora y una sonrisa que esconde más dolor del que podrías imaginarte..

Un chute de felicidad.

   En esos días en los que estoy triste, en los que lo único que quizá quiero hacer es morirme del asco. Cuando estoy nerviosa, cuando lloro... siempre estás ahí, apoyándome en todo momento. Casi no esperaba que me sonrieses en esos momentos y me dijeses que tirase a delante, que tal y que cual. 
  Sabes de sobra el problema que tengo, el de no poder confiar en la gente. Pero igualmente, cada día me intentas hacer comprender que no es tan malo como yo creo.


   Sonrisas que no se sacan a la primera, pero sí a la segunda. Gestos que lo dicen todo. Apoyos que necesito aunque lo niegue, pero que al fin y al cabo, siempre son bien recibidos.
En pocos sitios me he sentido yo así de querida, y en el fondo creo que me merecía sonreír un poco. Hoy lo has conseguido, me has hecho reír hasta que me dolían las costillas.
Así que gracias, de verdad.