Mostrando entradas con la etiqueta Mi mundo.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mi mundo.. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de marzo de 2013

En busca de sueños perdidos que se quedan en eso, en perdidos.

    En el horizonte las estrellas brillan, burlonas. Me desafían a perseguir mis sueños. Yo lo intento, pero otra fuerza ilógica no me lo permite. Lucho incansablemente contra ella. ¿Por qué no me deja perseguir los sueños? ¿Por qué me quedo quieta, sin hacer nada? Me doy por vencida antes de empezar. Y mientras tanto me digo a mi misma que soy cobarde por no perseguir lo que más deseo.
    ¿Lo soy realmente? Nunca me lo había planteado, hasta hoy. Quizá sea la razón por la que me echo atrás con facilidad. Siempre tengo miedo a todo lo que me rodea. Si algo escapa a mi perfecto autocontrol, se desmoraliza. Cobarde. La palabra resuena en mis oídos. Cobarde. Suena cada vez más fuerte. Cobarde. Otra vez, una y otra vez. No paran. Duele, pero no hago nada por cambiarlo, al fin y al cabo... Soy una cobarde.


viernes, 4 de enero de 2013

He aprendido muchas cosas. A no confiar, a sufrir, a llorar...

  
He aprendido que los amores pueden llegar por sorpresa y terminar en una noche. Que grandes amigos pueden convertirse en grandes desconocidos, y que por el contrario un desconocido, puede volverse alguien inseparable.

Que el "nunca más", nunca se cumple y que el "para siempre", siempre termina. Que el que quiere, lo puede, lo sigue, lo logra y lo consigue. Que el que arriesga, no pierde nada. Y el que no arriesga, no gana.

Que si quieres a una persona, búscala, mañana será tarde. Que el sentir dolor es inevitable, pero sufrir es opcional. 


Y sobre todo, he aprendido que no sirve de nada negar lo evidente.

jueves, 16 de agosto de 2012

Volver a creer en tonterías.

    Hoy es mi día, definitivamente. Volví a creer esas palabras vacías de sentimiento, esas sonrisas y esos besos. No puedo ser más estúpida. Mi meta en la vida no está completa. No sé que le falta.
    Busco. Busco. Vuelvo a buscar. Nada, no hay nada que me de una idea clara de qué es lo que necesito para estar feliz. Vale, está bien, lo tengo claro.
Voy a dejarme llevar. Voy a creer en esas palabras que duelen. Voy a vivir todo intensamente, como si no lo hubiera vivido ya.
    Y cuando despierte, tendré la agradable sensación de que solo ha sido un sueño. Un amor de verano. Nada importante, o eso querer creer. Pero cuando pasen los años y mire la vista atrás, me dé cuenta de que sí fue importante.


miércoles, 8 de agosto de 2012

Camino frágil.

   Caminaba insegura por las calles que nunca pensó pisar. Sus pies solo deseaban echar a correr y salir de allí, lejos del miedo. 
Tropezaba, se caía y volvía a levantarse. Esa era su nueva filosofía.Ya no es, ni será la chica asustada de siempre, la que tenía miedo de los monstruos de debajo de la cama. Hoy por fin puede presumir de tener el control de su vida.














miércoles, 1 de agosto de 2012

Aunque no estés.

    No pensaba escribir esto hasta hace mucho tiempo; nadie espera escribirlo hasta que llega, la verdad.
Quizá lo que no quería creer o pensar es que llegase tan deprisa y en un momento tan inorportuno. Pero no sé si sabrás que hoy hace 8 meses que nos dejaste. Como un enorme cometa que brilla durante millones de noches, con fuerza, imponente y de repente desaparece como si nunca hubiera estado en ese cielo azul. La pérdida no fue inesperada, todos decían que te quedaba poco tiempo, aunque ninguno hacía caso de los médicos. ¿Y si se equivocaban?
Desgraciadamente no lo hicieron y un 1 de Diciembre de 2012 a las 13:54 te fuiste tan de improviso como el cometa. Y pensar que hacía un día exáctamente había intentado convencer a mi madre para ir a verte y que ella no me dejó... Que te fuiste y hacía tres meses que yo no te abrazaba ni te daba un beso. Tres meses que hacía que no me gastabas alguna broma ni te "cagabas en los judíos" cuando te enfadabas.
     Ya no estarás ahí para celebrar juntos nuestros compleaños. El año que viene cumpliré 16 y al igual que los 15, te los perderás. Y así muchos más. No has visto tantas cosas que han pasado desde que  te fuiste...
Mientras escribo esto miro al cielo, donde creo que estás, sonriéndome y dándome valor para afrontar tantas cosas que han venido y las que están por llegar.
      E intentaré ir con una sonrisa a todas mis batallas.


Por ti.

martes, 31 de julio de 2012

   Siempre hay un momento en que el camino se bifurca, cada uno toma una dirección pensando que al final los caminos se volverán a unir. Desde tu camino ves a la otra persona cada vez más pequeña. No pasa nada, estamos hechos el uno para el otro, al final estará ella, pero al final solo ocurre una cosa, llega el puto invierno. 


   Y de repente te das cuenta que todo ha terminado. Ya no hay vuelta atrás, lo sientes, y justo entonces intentas recordar en qué momento comenzó todo y descubres que todo empezó antes de lo que pensabas... Mucho antes... y es ahí justo en ese momento cuando te das cuenta de que las cosas solo ocurren una vez, y por mucho que te esfuerces, ya nunca volverás a sentir lo mismo, ya nunca tendrás la sensación de estar a tres metros sobre el cielo.

lunes, 23 de julio de 2012

Vienes de la nada. Me dices lo que debo de hacer y eso no es posible, yo soy libre y haré lo que quiera. 
En realidad quiero que me rompas los huesos de tan fuerte como me abrazas, que me digas lo bonita que estoy en cada momentos. Sentirme especial y única, cual princesa de cuento.

Correr, liberarse, gritar y llorar.

    No me voy a complicar.
    Cerraré los ojos y lloraré todo lo que tenga que llorar, sin dejar que todo esto me afecte. Caminaré con fuerza, como si todo me resbalara. Al fin y al cabo es una prueba más del destino o eso quiero creer.
    Mis pies, al caminar me piden ir más deprisa, hasta que me doy cuenta de que estoy corriendo como nunca lo he hecho y que sienta bien. El viento me da en la cara. Noto la libertad como nunca la he notado. Corre por cada partícula de mi cuerpo mientras todos los recuerdos pasan como un torrente de agua.
Parece que me muero, pero no es cierto. Solo es una vana ilusión para olvidar todo el dolor que me causa el asfalto que hay bajo mis pies.
     Llego millones de sitios en los que pasábamos la tarde, riéndonos, abrazados, de cualquier forma, da igual, simplente sabía cual era mi lugar en el mundo. Era feliz.
     Y de repente, como si estuviera sincronizado, empieza a llover. Lágrimas que reflejan las mías, se unen en en mi rostro, lágrimas de agua dulce. Eso es lo única que las diferencias de las que todas las noches suelto.
     Camino por la playa, oigo risas. Una pareja de enamorados que corretea mientras la lluvia les moja. Apartar la mirada y notar otro latigazo de dolor que viene acompañado de un maldito recuerdo. Duele. No sabes cuanto.


     Pero se acabó. Punto final, no voy a permitir dejarme llevar por la pena, por el dolor. Como tú quieres. Voy a olvidarte y si es necesario arrancarme la piel a tiras para olvidar las caricias, lo hago. Si tengo que correr hasta desgarrarme la piel de los pies desnudos que ahora corren de nuevo por la carretera, lo hago. El dolor físico es la mejor medicina para olvidarte, a ti y a los recuerdos. Me saltan cada vez que paro, las lágrimas me ciegan, pero no paro.
Intento perseguir... ni lo sé. Solo sé que tengo que correr, que eso es lo único que importa ahora.
     Y eso hago.
    Mírame, soy fuerte, puedo estar sin ti. Esa niña enamorada se ha quedado en la playa, mientras caminaba. Muerta.

     He aprendido muchas cosas con esto; Que amar es destruir, y ser amado es ser destruido.

jueves, 12 de julio de 2012

Nubes.

    Todo el mundo sabe que las nubes son unas simples masas de cristales de nieve o gotas de agua microscópicas suspendidas en la atmósfera. Pero cuando yo era pequeña me gustaba echarme en la hierba y ver como cambiaban de forma. Cerrar los ojos e intentar adivinar una de esas figuras. Abrirlos y sonreír al no acertar. 
Eran figuras que me eran familiares, mis compañeras en las largas tardes de soledad. Recuerdo que cuando pasaban varios minutos sin conseguir ver ninguna forma definida allí arriba en el cielo, pronto me exasperaba. Las nubes eran mis compañeras, sé que suena un poco estúpido. Pero era mi forma de jugar por aquel tiempo
Ahora asomo la cabeza por la ventana y no puedo verlas como antes. Supongo que he perdido la capacidad de imaginar, por lo menos a como lo hacía hace tiempo. Ya no soy esa niña pequeña que jugaba, he crecido. No soy quien creía ser. La inocente niña... murió se mire por donde se mire. Incapaz de soportar las cosas malas de la vida
Pero aún así, busco algo bueno. Sonrío cuando la ocasión lo merece. Y sí, no paro de intentar imaginar otra vez las nubes con su forma. 
Fallo, nunca lo consigo.


Señal de que la infancia está más que perdida ya.

miércoles, 11 de julio de 2012

Notas la piel de gallina y su abrazo no está.

    ¿Has notado alguna vez unas ganas de dejar atrás todo lo que pensabas que formaba parte de tu vida? ¿De olvidarte de absolutamente de todo? ¿Pensaste de verdad en cumplir tu palabra? Demasiadas preguntas. Pocas respuestas. Todo desde que desapareciste, así, pluf, como si fuera todo un sueño.
    Ojalá fuera tan fácil olvidarte. Pero incluso mientras pienso en todo esto y trato de hacerlo, sé de sobra que no puedo. Es superior a mis fuerazs. Me siento débil.
    Y de repente... Todo esto, todo, es absorvido. Floto. No soy yo. No es el mundo. Parece el sitio donde van a parar las cosas que no tienen nada en la vida. Un sitio ideal para mí, que no tengo nada perder. Otro resplandor. Un recuerdo. Es verano, caminamos de la mano. Espera, espera. ¿Recuerdos? No. Para. No quiero recordar. Duele. Desgarra. No es agradable. AIRE. ¿Dónde está el aire? No puedo respirar me abruma la soledad.
¿Dónde estás? ¿Dónde te fuistes? Más preguntas. No, más no. No hay respuesta para todas. Intento salir como puedo. Se puede decir que chapoteo como una niña que está aprendiendo a nadar. Grito. Lloro. Pero aunque para mí sea la vida real no dejo de compararlo con los sueños. En un mundo estás, en el otro no.
En los dos hay preguntas. En los dos esas preguntas siguen sin respuestas.
¿De verdad hay tanta diferencia entre mis pasadillas y mi vida?


lunes, 9 de julio de 2012

-Cada vez que mire las estrellas...

+¿Te acordarás de mí?

-No. Me acordaré de millones de recuerdos. De lo mucho que te quiero. Y de que eres la estrella que me guía en una noche oscura. De eso me acordaré.



domingo, 8 de julio de 2012

Hojas de papel.

   Hola, soy yo de nuevo. Sola. En mi cuarto. Escribiendo, como casi siempre. La música sale del reproductor de mi ordenador. Las notas son suaves pero a la vez disonantes. Asiento, siguiendo el ritmo. Lanzo un suspiro y mira la ventana. Llueve. Lo normal en invierno, pero no por eso dejo de odiarlo. Lentamente me doy cuenta de que hay alguien mirándome fijamente desde la calle. Sé que es difícil distinguirlo con la lluvia, pero lo notaba en cada fibra de mi cuerpo. Fuerzo la vista y mi corazón se desboca. Él lo sabe antes que mi cerebro.
Está ahí. Bajo la lluvia. No lo pienso, simplemente actúo; abro la ventana. Sube rápido, veloz, mojado pero sonriente. Trae un paquete envuelto en papel de colores vivos.


    Se quita su cazadora de cuero, mi preferida y vamos a la cama abrazados.
La ventana, mientras tanto, sigue abierta. Al lado los papeles sobre los que me inclinaba antes. Mojados. Con la tinta borrada. Como los recuerdos que contenían

Mariposas.


  
 Pequeña mariposa. Vuelas por el campo apenas consciente de cómo pasa la vida. ¿Oyes a caso ese llanto? Un bebé hambriento es el causante. ¿Por qué lo hace? Su madre no tiene dinero para alimentarle. Poco te importa a ti, pero no pasa nada, son problemas ajenos, preocúpate de volar.
Igualmente no puedo dejar de pensar en esa mujer de andares nerviosos. Pasas volando sobre ella. Moratones disimulados por todo su cuerpo. No es difícil imaginar por qué. Sí, su marido la maltrata. Paliza sí, paliza también. Ella siempre intenta que todo esté perfecto para él. 
Siempre hay algo que falla.
Pero como ya he dicho antes, poco le importa a la mariposa. Ella solo vuela. 
Y sí, a ella le importará poco, pero a nosotros no. No entiendes por qué la gente se aferra tanto a la vida cuando ésta no hace más que darte palos y ser desagradable con quien no se lo merece.
Entonces es cuando llega esa frase que lo cambia todo, o, por lo menos, una parte de ese todo:

"Por muchos palos que te de la vida, lo bonito es levantarse y afrontarlos. No rendirse sin luchar"

Y poco a poco el bebé dejará de llorar de hambre, la mujer maltratada será feliz cuando se divorcie de su marido y millones de ejemplos que no caben en una simple entrada.

Eso es lo bonito de la vida, aunque la mariposa no lo sepa

sábado, 30 de junio de 2012

Y si.

    Puede que sea verdad, que cada persona tiene su media naranja. Pero y si la pierdes por cualquier cosa. Y si esa persona se enamora antes de otra. Y si, y si. Son dos palabras que a la gente le da miedo lo que pueda venir después pero lo dicen siempre. Dos palabras que después de ellas no pueden venir nada bueno.

sábado, 23 de junio de 2012

Metáforas de la vida.

  "Es el momento", lo notaba en cada uno de los poros de la piel. La cazadora de cuero, pequeña ya de tantos años, le quedaba ajustada en la zona de la espalda. Pero le servía, todavía le servía. 
Fue en ese momento cuando la vio llegar. Su corazón se comportó de forma extraña. Nunca antes había pasado algo así. Notó un sabor amargo en la boca. Luego, lentamente, se dulcificó. El corazón, ese corazón que tanto había hecho palpitar a las muchachas de medio instituto, empezó a latir con fuerza. Ritmico. Constante. Y lo peor de todo. Enamorado.
Reconoce que fue ahí donde entendió inmediatamente la metáfora de las mariposas en el estómago. Pero aunque él no lo sabe. No sabe que esa chica, esa chica pequeña con los ojos verdes es su perdición.

miércoles, 20 de junio de 2012

Pensamientos un poco incoherentes.

   Y ahora es cuando me pongo a reflexionar debidamente todo lo que está pasando por este asqueroso mundo en el que me veo obligada a vivir.
Ahora es cuando me encuentro con esas sorpresas que llaman alegrías y penas. Dado que de esto se compone todo. Puedo llegar a comprender por qué la gente se comporta así de vez en cuando. Lo que no comprendo muchas veces es, quizás, mi comportamiento con la gente en general.
Se podría decir, que tengo miedo de ellos.

Y lo tengo.

   Tengo miedo de que me traicionen, estoy cansada de eso. Siempre que hablo con alguien sobre la vida en general espero una preciosa puñalada trapera por su parte. Cada vez que les veo preguntándome que qué tal estoy, pienso que es para cotillear sobre mi vida. Sé que no debería de sentirme tan "importante" pero hay cosas que dan mucho coraje, y ser el centro de atención para algo malo, lo es.
Así que cuando me preguntan, respondo con evasivas.

   Y aunque sé muchas cosas hay una que no. Y es que ni yo misma me conozco, no me comprendo, en algunas ocasiones sí, pero en otras no, es como una espina clavada. Quizá por eso desconfíe tanto de la gente, porque ni yo misma sé de lo que puedo llegar a ser capaz cada vez que me enfrento a una nueva situación.

Solo me queda intentar comprenderme cada día un poco más y así, quizás, no desconfiar tanto como hago. Para eso tengo que cerrar los ojos, soplar y ver como las pelusas del diente de león que tengo en mi mano salen volando. Señal de algo que empieza, pero que no llegará hasta que toque.


lunes, 18 de junio de 2012

Yo soy de ese tipo de chica.

   Sí, lo reconozco ¿Para qué negarlo?
  Soy del tipo de chica que se amarga con sus problemas, pero que prefiere morir a ver como la gente que quiere sufre. Se traga sus problemas y los llora en la cama, a altas horas de la noche, sin la menor compañía. Sola, siempre sola.
También del tipo de chica que tiene miedo a las tormentas y se pasa toda la noche abrazada a un osito de peluche hasta que los truenos y las malas experiencias acaban. No lucha, no gana, no pierde.



Solo mira indiferente el vacío.

  Tiene aptitud pasota, pero en el fondo le importa demasiado lo que la gente piense de ella.
La que te niega un beso, pero que si insistes te da no solo uno, millones
La chica eternamente enamorada de la lectura, al igual que de tu sonrisa.
El eterno tipo de chica que solo mira sus defectos, pero que no es capaz de cambiarlos. 
Esa chica que intenta luchar por los derechos de los demás siempre que puede, que se agobia con los exámenes, que teme a las arañas, la sangre y todo tipo de cosas sangrientas. Aunque luego es capaz de verse millones de películas de miedo y salir tan ancha.

  Y sobre todo... soy del tipo de chica que sigue creyendo en la magia y espera su carta de Hogwarts.
                                                        

                                              Soy de ese tipo de chica.

lunes, 11 de junio de 2012

Me escondo cual gato asustado una noche de tormenta.

   Porque cada vez que miro por encima de mi hombro él está ahí mirándome fijamente, algo que me saca de quicio. No me gusta, eso lo puedo afirmar, pero sí es cierto que noto una cierta afinidad cuando me mira, como... como si ya nos conociésemos de toda la vida, para más inri tiene los ojos verdes, algo que a mí me vuelve loca, es un creído, lo sé, pero buf, no soporto ir a clase y chocarme con él a la de nada.
Hay momentos en los que la irritación puede conmigo y le contesto superborde. Normal, porque de 23 alumnos que somos, siempre nos toca juntos en los trabajos hechos a sorteo. Cuando vamos con la nativa, siempre me toca hacer con él la conversación. ¿No hay un día en el que no?

   Supongo que lo que me enerva también son sus chistes sin sentido, o su brillo en los ojos cuando me cabreo con él.
Es que no entiendo nada, hace unas semanas habría dado lo que fuera por matarlo, ahora ya... me lo llegaría a pensar y mucho, por miedo a cometer un error. Ése error fue dejar la máscara en casa el día menos pensado, sonreír cuando hizo un chiste y bufar cuando soltó una pulla. Ése día mostré que no soy la tía borde a la que la suda todo, creo que mostré cuan desesperada estaba por dejar de ser la marginada de clase.
Fue un mal día, estoy segura.

    Es un poco patético eso de ir con un libro y esconderse tras él para que no te vea. Ignorarle cuando paso por el recreo y levanta la mirada para mirarme, ir a mi bola todo los días y que cuando me pida algo se lo dé sin la menor muestra de afecto o yo qué sé. Es que los nervios me superan demasiado. No lo entiendo, no lo quiero entender más bien.
Ahora mismo escribiendo esto no dejo de pensar en los días de clase que me quedan, al año que viene no me tocará con él y, en cierto modo, por mí mejor. Así no me tengo que preocupar de cosas que no son.
    Tengo una rallada increíble y no soy la única por lo que leo en los bloggs, es simplemente, que por todo lo que me está pasando en estos meses, estoy más que cansada de movidas y malos rollos.

    Sólo quiero poder sonreír un día, no tener que aguantarme las lágrimas hasta que me muera de aburrimiento o algo peor. Sólo quiero poder sonreír de verdad, no esa sonrisa falsa que llevo desde hace un mes y pico porque las movidas no se acaban. Sólo quiero aprobarlas todas, que mi esfuerzo sirva de algo. Sólo quiero...
Quiero demasiadas cosas imposibles, pero por lo menos que una se me cumpla.


Quiero dejar de ser la niña asustada que se esconde entre las sábanas de su cama cuando oye que hay tormenta. Quiero levantarme y cazarla, para así demostrar que puedo y que podré con éso y más.

domingo, 10 de junio de 2012

Maldita ebriedad.


Noto como la cabeza me explota y el ritmo del corazón aumenta con cada trago que doy. No paro porque me siento viva, feliz, con ganas de fiesta y más bebidas. Sentir como el alcoho no se acaba nunca, que corre por tus venas de una forma insana, mola la sensanción de que parece que estás viva para siempre, sin nada para sobrevivir, solo el alcoho. No hay nada más.

    Es un continuo círculo vicioso, del cual para salir tienes que sacar fuerzas hasta de las piedras. Pero no quiero, de momento, ayuda, porque solo estoy poniendo ejemplos de como te sientes cada vez que ese amigo llamado alcohol te ayuda a olvidar todas tus penas.
Ayer lo necesitaba tanto que me hubiera bebido todo lo que mi cuerpo hubiera podido aguantar. Porque las maltidas rayas me sacan de mi quicio, casi no puedo respirar sin que ya me estén diciendo que vaya con cuidado ante todo lo que me pueda pasar.

   Lo harán por mi bien, pero ahora mismo no estoy para esas cosas, me exigen demasiado y noto como esto en cualquiero momento va a explotar, poco a poco va soltando avisos, pero no los hacen caso. En fin, sé que no debería haberlo hecho, como consecuencia tengo esta enorme resaca, pero me ayudó a olvidar que es lo que quería. Por lo menos me escuchó, que es lo que necesitaba, por lo menos... Siempre suele estar ahí, siempre y cuando tenga dinero antes. Es un poco rollo tenerle que comprar, pero sé que se vende bien, y si lo hace, será por algo.