En fin, lo que se supone que se hace cuando estás con la chica de tu sueños, ¿no? Pero es en ese punto donde dejamos las coincidencias, no puedo perdonar las cosas que haces, ni justificarlas. No tiene sentido.
Dejaré de escuchar canciones de amor, de escribir gilipolleces, de dejarme llevar por los besos, las caricias, los momentos. De sonreír cada vez que gastas una broma. De buscar inocentes escusas para mirarte.
Me quedaré sentada mientras veo como te alejas, mientras el día, la noche pasan. Sola. Perdida. Mirando al vacío, quizá eso sea lo mejor. Y ahora mírame a los ojos, sí, a los ojos y niégame que no tenga razón. Solo entonces quizá me piense mejor las cosas y te deje llegar hasta el corazón que perdiste.
Solo entonces.
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